El amor, irónico, magnífico, desafiante, el amor, ese le amour. A veces tan estúpido, tan optimista, tan soñador, apesadumbrado y testarudo, inerte o escondido; perspicaz, ausente y al mismo tiempo (no se cómo) tan presente, intransitivo, verbal, sustantivo, ese solitario fantasma del adjetivo, el unánime, el homogéneno, el líquido, el polvo, el esquizofrénico y el musical. El amor, sentimiento crónico de esta multitudinaria existencia. Lo buscan todos, lo encuentran pocos, ya veces sucede que esos pocos ni siquiera lo buscaban. Sentimiento que poco puede expresarse en palabras, en imágenes, en música, en miradas, en fin, es algo tan intangible. Más intangible que dios, o que toda la mitología humana. Es nuestra única religión, ese, nuestro anhelo. Yo por mi parte seguiré parada en aguas ajenas y mirando el noble pasar de los minutos… no lo buscaré, a ver si de veras.
28 feb 2009
27 ene 2009
SUEÑOS AZUL PURPURA
Haces falta en los días y en las horas,
me haces falta.. imagina el mar en mi cama.
Desde que te conozco
ahora mis sueños son azul púrpura.
sé guardar el atarceder bajo un trozo de música
pero aún así te necesito para que de mi piel hagas poesía.
Sé arrular a los peces y a las arañas,
haces falta para sacar el polvo de esta mutua aterradora ausencia.
Te necesito aquí, como no he necesitado a nadie.
Te necesito para escribir mis nubes,
para contagiar de color al óleo y pintar con risas ese cuadro que no te he dado.
26 ene 2009
En el imaginario

Hoy
dormiré con tu recuerdo bajo la almohada
como cuando los días azules me permitían sonreír en tu boca.
Las palabras se ensanchan y dan largos pasos,
sombras de ecos, ecos de agua.
Te imagino sentado al borde de la ventana,
y un escalofrío recorre mi espalda.
Miro tus libros y tiemblo,
leerlos es como verte a viva voz,
es como hundirme en el anhelo
y pensarte más adentro.
Muy a mi pesar la cama está vacía
¿Vacía de que?
Observo en aquella pared vacía un pasado imaginario,
imaginario, sí,
que no me quita las ganas de anhelarlo más conforme pasan los días..
fotografía: Richard Avedon
17 ene 2009
DESDE OTRO ATARDECER
16 nov 2008
14 oct 2008
Vida triangular
Iba mirando los árboles, las hojas, los matices, los colores. También cerró los ojos para escuchar el viento. De repente la música fue tomando forma y color, hasta que se encontró danzando en medio de aquella gente extraña, no le importaba. Su corazón iba con cada nota, con cada tonada. Sus yemas adivinaban la siguiente ocurrencia musical. Volvía a cerrar los ojos como una poseída, ¡Poseída por el sentimiento! Sentía sus ojos brillar, su espíritu se movía de alegría y no podía quedarse quieta, la danza era imprescindible. Terminando, si, terminando ese pedazo de alegría esa tonada de esperanza y desasosiego, volvió a su vida triangular.
Al día siguiente quiso repetir la experiencia (casi espiritual) pero como todas las primeras veces, la segunda no es igual. No entristeció, “es por lógica” pensó, esperaré a la siguiente esperanza. Y siguió con su vida triangular.

En su búsqueda del sentimiento, llegó a una tarde vaporosa y colosal, de esas de las que dan ganas de sacarles una foto, por lo hermosas y raras que son. Pues, sentada, en un banco en medio de la enramada. Lo vio venir, como un pez ve llegar una ola, como una gaviota ve el mar, así vio ella ese sentimiento cristalizarse en la puesta de sol, y ese sol llevándoselo consigo, arrancándolo del cielo, arrastrándolo hacia sí, por un momento se sintió realmente triste, pero después volvió a la realidad, “es por lógica” pensó, ya otro vendrá. Y volvió a su vida triangular.
Más cerca que de lejos conoció el mar. Su humor salado, el cielo diáfano y su inmensidad la invitaron a caminar. Los pies hacían el camino, las olas un murmullo y ella de vuelta a soñar…
Al quedarse en un pensamiento profuso, lo vio llegar, como la muerte a la libertad, como la libertad al recluso. Pero así como vino así se fue, no pensó en ello, “ya otro vendrá, y lo disfrutaré cual si fuera el primero” pensó. Y volvió a su vida triangular.
Entre estos lapsos podían pasar semanas, días, incluso años. Pero valía la pena esperar. Por un minuto de añoranza o un minuto de soledad. Es difícil describirlo, para aquellos que no lo han sentido, pero se parece a vivir un momento de paz. Así ella, se pasaba la vida. En su vida triangular.
Al día siguiente quiso repetir la experiencia (casi espiritual) pero como todas las primeras veces, la segunda no es igual. No entristeció, “es por lógica” pensó, esperaré a la siguiente esperanza. Y siguió con su vida triangular.
En su búsqueda del sentimiento, llegó a una tarde vaporosa y colosal, de esas de las que dan ganas de sacarles una foto, por lo hermosas y raras que son. Pues, sentada, en un banco en medio de la enramada. Lo vio venir, como un pez ve llegar una ola, como una gaviota ve el mar, así vio ella ese sentimiento cristalizarse en la puesta de sol, y ese sol llevándoselo consigo, arrancándolo del cielo, arrastrándolo hacia sí, por un momento se sintió realmente triste, pero después volvió a la realidad, “es por lógica” pensó, ya otro vendrá. Y volvió a su vida triangular.
Más cerca que de lejos conoció el mar. Su humor salado, el cielo diáfano y su inmensidad la invitaron a caminar. Los pies hacían el camino, las olas un murmullo y ella de vuelta a soñar…
Al quedarse en un pensamiento profuso, lo vio llegar, como la muerte a la libertad, como la libertad al recluso. Pero así como vino así se fue, no pensó en ello, “ya otro vendrá, y lo disfrutaré cual si fuera el primero” pensó. Y volvió a su vida triangular.
Entre estos lapsos podían pasar semanas, días, incluso años. Pero valía la pena esperar. Por un minuto de añoranza o un minuto de soledad. Es difícil describirlo, para aquellos que no lo han sentido, pero se parece a vivir un momento de paz. Así ella, se pasaba la vida. En su vida triangular.
30 sept 2008
GGM
27 jul 2008
Poros al aire
Heché un poro al aire para navegar sobre él. Sentirme tan libre tan leve. Que hasta el viento se rió. Duermanme de nuevo en la realidad absoluta del no, y que todos los párpados se apaguen para gritar en nombre de los fantasmas del subconsciente.
¿Por que no lo intentas? Agua cristalina es el color mate de los rayos del sol. Hecha todos los poros que puedas al aire, a ver si pescas alguna locura. Te aconsejo que tomes más pintura azul, es más facil. Aprendes de ello así como aprendes a perseguir mariposas en el agua, así de fácil, sin querer. Con una sonrisa amarilla en la cara se desvanece en pequeñas risas y suspiros. ¿Para que atrapar tanta mariposa? ya tengo bastantes en el estómago. Busco algo para volar adelante, sin romper las ramitas azules del pozo, después me hacen estornudar ese polvito plateado que a veces rompen las estrellas. Mil risas despertaron los sonidos agudos del piano, que invade la escarcha de las tarántulas flotantes. Las invaden ráfagas de pudor y corren a abrigarse con los árboles. Han caído las palabras justo antes del verano. Quisiera cosechar notas musicales pero esas nacen hasta el invierno, son menos primaverales. Ni modo, habrá que conformarse con puntos suspensivos para la merienda de la tarde.
Navegaré en la pestaña de anoche, la del recuerdo anímico. Llena de lágrimas opacas de tanto que llueve. Ayer fue una lágrima de cristal, tan quieta, tan callada, quize guardarla... y desperté.
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