28 feb. 2009

EL AMOR IRONICO


El amor, irónico, magnífico, desafiante, el amor, ese le amour. A veces tan estúpido, tan optimista, tan soñador, apesadumbrado y testarudo, inerte o escondido; perspicaz, ausente y al mismo tiempo (no se cómo) tan presente, intransitivo, verbal, sustantivo, ese solitario fantasma del adjetivo, el unánime, el homogéneno, el líquido, el polvo, el esquizofrénico y el musical. El amor, sentimiento crónico de esta multitudinaria existencia. Lo buscan todos, lo encuentran pocos, ya veces sucede que esos pocos ni siquiera lo buscaban. Sentimiento que poco puede expresarse en palabras, en imágenes, en música, en miradas, en fin, es algo tan intangible. Más intangible que dios, o que toda la mitología humana. Es nuestra única religión, ese, nuestro anhelo. Yo por mi parte seguiré parada en aguas ajenas y mirando el noble pasar de los minutos… no lo buscaré, a ver si de veras.