14 oct. 2008

Vida triangular

Iba mirando los árboles, las hojas, los matices, los colores. También cerró los ojos para escuchar el viento. De repente la música fue tomando forma y color, hasta que se encontró danzando en medio de aquella gente extraña, no le importaba. Su corazón iba con cada nota, con cada tonada. Sus yemas adivinaban la siguiente ocurrencia musical. Volvía a cerrar los ojos como una poseída, ¡Poseída por el sentimiento! Sentía sus ojos brillar, su espíritu se movía de alegría y no podía quedarse quieta, la danza era imprescindible. Terminando, si, terminando ese pedazo de alegría esa tonada de esperanza y desasosiego, volvió a su vida triangular.

Al día siguiente quiso repetir la experiencia (casi espiritual) pero como todas las primeras veces, la segunda no es igual. No entristeció, “es por lógica” pensó, esperaré a la siguiente esperanza. Y siguió con su vida triangular.




En su búsqueda del sentimiento, llegó a una tarde vaporosa y colosal, de esas de las que dan ganas de sacarles una foto, por lo hermosas y raras que son. Pues, sentada, en un banco en medio de la enramada. Lo vio venir, como un pez ve llegar una ola, como una gaviota ve el mar, así vio ella ese sentimiento cristalizarse en la puesta de sol, y ese sol llevándoselo consigo, arrancándolo del cielo, arrastrándolo hacia sí, por un momento se sintió realmente triste, pero después volvió a la realidad, “es por lógica” pensó, ya otro vendrá. Y volvió a su vida triangular.

Más cerca que de lejos conoció el mar. Su humor salado, el cielo diáfano y su inmensidad la invitaron a caminar. Los pies hacían el camino, las olas un murmullo y ella de vuelta a soñar…
Al quedarse en un pensamiento profuso, lo vio llegar, como la muerte a la libertad, como la libertad al recluso. Pero así como vino así se fue, no pensó en ello, “ya otro vendrá, y lo disfrutaré cual si fuera el primero” pensó. Y volvió a su vida triangular.

Entre estos lapsos podían pasar semanas, días, incluso años. Pero valía la pena esperar. Por un minuto de añoranza o un minuto de soledad. Es difícil describirlo, para aquellos que no lo han sentido, pero se parece a vivir un momento de paz. Así ella, se pasaba la vida. En su vida triangular.

30 sept. 2008

GGM


"mi última voluntad - dijo a su esposo- es que
me entierren viva"



(Gabriel García Márquez - La incréíble y triste historia de la Candida Heréndira y de su Abuela desalmada)


27 jul. 2008

Poros al aire




Heché un poro al aire para navegar sobre él. Sentirme tan libre tan leve. Que hasta el viento se rió. Duermanme de nuevo en la realidad absoluta del no, y que todos los párpados se apaguen para gritar en nombre de los fantasmas del subconsciente.


¿Por que no lo intentas? Agua cristalina es el color mate de los rayos del sol. Hecha todos los poros que puedas al aire, a ver si pescas alguna locura. Te aconsejo que tomes más pintura azul, es más facil. Aprendes de ello así como aprendes a perseguir mariposas en el agua, así de fácil, sin querer. Con una sonrisa amarilla en la cara se desvanece en pequeñas risas y suspiros. ¿Para que atrapar tanta mariposa? ya tengo bastantes en el estómago. Busco algo para volar adelante, sin romper las ramitas azules del pozo, después me hacen estornudar ese polvito plateado que a veces rompen las estrellas. Mil risas despertaron los sonidos agudos del piano, que invade la escarcha de las tarántulas flotantes. Las invaden ráfagas de pudor y corren a abrigarse con los árboles. Han caído las palabras justo antes del verano. Quisiera cosechar notas musicales pero esas nacen hasta el invierno, son menos primaverales. Ni modo, habrá que conformarse con puntos suspensivos para la merienda de la tarde.


Navegaré en la pestaña de anoche, la del recuerdo anímico. Llena de lágrimas opacas de tanto que llueve. Ayer fue una lágrima de cristal, tan quieta, tan callada, quize guardarla... y desperté.




23 jul. 2008



Escucho la musica de tu felicidad para poder estar contigo, y pensarte a gusto. :)

8 jul. 2008

No se lo cuentes a nadie


Esperaba verte con los ojos más brillantes como los de ayer, más sedientos de un amor que no tengo, que sin embargo se complace de verte. Es verdad que has cambiado. Te ha cambiado la mirada. Te lo dije desde hace tiempo, y te lo volví a decir en ese día que nos vimos. Porque sólo yo conozco esa mirada, sólo con ella me miras, se que esa mirada la guardabas para mi, mas bien, la inventaste para mí. Ahora se irá a arrinconar a un enorme baúl, donde guardas todas las demás, el viento las lleva de aquí a allá. Me entristece que sea ese su destino, pero no puedo hacer nada para impedírtelo. Yo lo causé, lo admito.
Tocaste a mi puerta años atràs y ni modo de no abrirte, eras tan libre. Como una esferita adentro del corazón rodando aquí y allá. Y ahora preguntas, porqué te respondí. No sé, simplemente cosas que suceden, como una esferita. El amigo de una amiga me dijo que traías algo atorado en el corazón que tenía que ver conmigo, y ni modo de no abrirte. Ya estabas a mi lado.
Hicimos de días semanas, y de semanas meses. El desamor y la desidia llegaron como el invierno. No las pudimos ignorar. ¿Se puede? Cambiamos abrazos por palabras, e intentos de besos por adioses.
Quisiera volver el tiempo atrás. Sinceramente. Me gustaba tomarte de la mano, y trazar líneas que no tienes, hacerte otra vida. Me gustaba verte reír, sobretodo cuando estabas conmigo.
Me gustaba verte feliz. Ahora no se si lo eres. Es cierto que miramos las nubes en esa manaña que no olvidaré. Aunque pasen otras miradas inventadas para mí, otros abrazos y otros simulacros de amores. Creeme que no se me olvidará el olor y la silueta de esas nubes que nos vieron separarnos, desde allá vieron como separé mis manos, cómo escondí la mirada.
Y tus ojos se fueron apagando. Y con ellos se fueron las palabras dulces, y los te quiero. Se diluyeron en los días pasados, y en los días venideros, como humo que se disuelve en la lluvia de este invierno. No puedo hacer que los relojes miren el pasado si ni yo misma puedo hacerlo. Espero, algún día perdones a un corazón primerizo que nunca supo cómo debe expresarse.

12 jun. 2008

Cuentos Naturales I





Por la mañana puse un grillo en mi bolsa. Lo encontré tirado mientras barría ese cementerio de insectos bajo mis pies. Hay tantos que escojí uno, como estaba cojo, me compadecí de él y lo puse en un lugar a parte, para que no lo hecharan a la basura. Pero mi compasión o mi crueldad pudo más que poco después se encontraba en una de mis bolsas del mandil.

Anduve toda la mañana con mi grillo, me acordaba de no aplastarlo, de axfisiarlo o de arrancarle otra pata, y pero continuamente lo olvidaba. Al sentarme, sin querer lo aplastaba con las manos. Como no acostumbro traer un grillo en tales circunstancias no le tomé importancia. Me gustan los grillos cuando cantan, es el único sonido que oigo cuando los demás de han apagado, y sólo queda el sonido de mi conciencia, mis sueños me alcanzan o yo los alcanzo a ellos.
Lástima que éste se encuentre aquí, en el frívolo ambiente de una tienda, solito en medio de esta artrópoda marea, pero ni modo, no sé como es que llegó hasta aquí.
Me acordé de él al meter la mano en la bolsa, y pudo más mi compasión o mi crueldad que decidí ver como estaba. Al sacarlo vi que se movía poco, que no reaccionaba, lo movía para ver si estiraba la pata que le quedaba, pero nada. El grillo continuaba viéndome como en la mañana, sólo que mas seco, mas paciente y mas moribundo sin sueños de pasto ni nada. Decidí arrancarle la cabeza para no alargar su sufrimiento, pero esos ojos de cristal me lo impidieron, y pudo más mi crueldad o mi esperanza que pensé en aplastarlo de una vez en el piso, para que no le (y me) doliera tanto verlo sufrir en sus ultimos minutos-horas de vida. No sabía que hacer... su pequeña y grillezca vida pendía de un hilo en mis manos. No me gustaba la idea de dejarlo en el piso como en la mañana, porque daba lo mismo, o dejarlo sobre un mueble para que muriera tranquilo y sin tanto aplastarlo, estaría solo.

No lo quise dejar abandonado, no se que pueda pasarle, pobrecito. Lo puse de nuevo en mi bolsa, para que se calme, olvidé que no se puede calmar más, está quieto el pobre, está frío, ya me da asco, mejor lo dejo atrás del mueble. ¿Para que muera dignamente?


4 jun. 2008

Anatomia del Pensamiento





Este es un "cortometraje" o mas bien videoclip, o cortoclip jajaja o como quieran llamarle, ya que tiene cosas de ambos. en fin lo hicimos con el proposito de divertirnos ya que era una de las cosas que querìamos hacer unos amigos y yo.. hubo un oncurso en la escuela, lo metimos a concursar y ganamos!!! jaja pero fue en categoría de videoclip O.o :S ni modo, yo queria que entrara a la de cortometraje pero ya que... GANAMOS!! jajaja