27 jul. 2008

Poros al aire




Heché un poro al aire para navegar sobre él. Sentirme tan libre tan leve. Que hasta el viento se rió. Duermanme de nuevo en la realidad absoluta del no, y que todos los párpados se apaguen para gritar en nombre de los fantasmas del subconsciente.


¿Por que no lo intentas? Agua cristalina es el color mate de los rayos del sol. Hecha todos los poros que puedas al aire, a ver si pescas alguna locura. Te aconsejo que tomes más pintura azul, es más facil. Aprendes de ello así como aprendes a perseguir mariposas en el agua, así de fácil, sin querer. Con una sonrisa amarilla en la cara se desvanece en pequeñas risas y suspiros. ¿Para que atrapar tanta mariposa? ya tengo bastantes en el estómago. Busco algo para volar adelante, sin romper las ramitas azules del pozo, después me hacen estornudar ese polvito plateado que a veces rompen las estrellas. Mil risas despertaron los sonidos agudos del piano, que invade la escarcha de las tarántulas flotantes. Las invaden ráfagas de pudor y corren a abrigarse con los árboles. Han caído las palabras justo antes del verano. Quisiera cosechar notas musicales pero esas nacen hasta el invierno, son menos primaverales. Ni modo, habrá que conformarse con puntos suspensivos para la merienda de la tarde.


Navegaré en la pestaña de anoche, la del recuerdo anímico. Llena de lágrimas opacas de tanto que llueve. Ayer fue una lágrima de cristal, tan quieta, tan callada, quize guardarla... y desperté.




23 jul. 2008



Escucho la musica de tu felicidad para poder estar contigo, y pensarte a gusto. :)

8 jul. 2008

No se lo cuentes a nadie


Esperaba verte con los ojos más brillantes como los de ayer, más sedientos de un amor que no tengo, que sin embargo se complace de verte. Es verdad que has cambiado. Te ha cambiado la mirada. Te lo dije desde hace tiempo, y te lo volví a decir en ese día que nos vimos. Porque sólo yo conozco esa mirada, sólo con ella me miras, se que esa mirada la guardabas para mi, mas bien, la inventaste para mí. Ahora se irá a arrinconar a un enorme baúl, donde guardas todas las demás, el viento las lleva de aquí a allá. Me entristece que sea ese su destino, pero no puedo hacer nada para impedírtelo. Yo lo causé, lo admito.
Tocaste a mi puerta años atràs y ni modo de no abrirte, eras tan libre. Como una esferita adentro del corazón rodando aquí y allá. Y ahora preguntas, porqué te respondí. No sé, simplemente cosas que suceden, como una esferita. El amigo de una amiga me dijo que traías algo atorado en el corazón que tenía que ver conmigo, y ni modo de no abrirte. Ya estabas a mi lado.
Hicimos de días semanas, y de semanas meses. El desamor y la desidia llegaron como el invierno. No las pudimos ignorar. ¿Se puede? Cambiamos abrazos por palabras, e intentos de besos por adioses.
Quisiera volver el tiempo atrás. Sinceramente. Me gustaba tomarte de la mano, y trazar líneas que no tienes, hacerte otra vida. Me gustaba verte reír, sobretodo cuando estabas conmigo.
Me gustaba verte feliz. Ahora no se si lo eres. Es cierto que miramos las nubes en esa manaña que no olvidaré. Aunque pasen otras miradas inventadas para mí, otros abrazos y otros simulacros de amores. Creeme que no se me olvidará el olor y la silueta de esas nubes que nos vieron separarnos, desde allá vieron como separé mis manos, cómo escondí la mirada.
Y tus ojos se fueron apagando. Y con ellos se fueron las palabras dulces, y los te quiero. Se diluyeron en los días pasados, y en los días venideros, como humo que se disuelve en la lluvia de este invierno. No puedo hacer que los relojes miren el pasado si ni yo misma puedo hacerlo. Espero, algún día perdones a un corazón primerizo que nunca supo cómo debe expresarse.