7 abr. 2010

Escuchando el lado A




Hoy ha amanecido sin que yo haya dejado de soñar. Las aves felices e inchadas de primavera vuelan con ojeras en sus picos.


Busco los clips que me hagan sostenerme para poder vestirme. Los papelitos donde anoto a donde he ido mientras dormía, se revuelven en mi cuarto.


Me cuesta partir. Ya sé que la calle no es más que un océano desconocido que se enciende en cuanto abro la puerta. Imagino todo siempre distinto, las calles vacías para poder cantar y la gente sonriendo que ha encontrado la felicidad.

y pienso..


la felicidad siempre ha sido la cosa más frágil.. :)


y la más hermosa..

2 abr. 2010

que pasaría si?





¿Qué tan preciso suena decir que me como este instante en que me lees?


Somos tan frágiles y tan ingrávidos.


Cuando estoy contigo siento que soy invisible y que puedo ir por la calle asustando a la gente.


Hoy te imaginé conmigo, y ya no tuve más miedo.


Ya no tuve ganas de salir corriendo.


Ya no sentí que me miraran.


Ni siquiera sentí el piso.






Te quiero.


imagen por: Conrad Rosete

C´mon baby light my fire

C´mon baby light my fire…

Hoy ha sido unos de esos días en los que hasta despertar ha dolido. En los que da miedo posar los pies en el piso de tu cuarto y levantarse para abrir la ventana porque hace calor. Me refiero a que es uno de esos días en los que sabes que sucederá algo que cambiará por completo tu vida (o casi por completo).

Estaba enojada, confundida, con las ideas revueltas como arena en el agua. Por eso habia dolido despertarme. Hubiera sido mas sencillo esperar a que se hiciera de nuevo de noche. Pero no, cuando te toca, te toca aunque te quites. Y esta era una de esas ocaciones en las que ni la muerte es tan atinada.

Fuimos a nadar y no tenía apetito del agua. Me dio por meterme a nadar hasta hacerme como pasa y salirme porque no soportaba el frío. Estuve el resto del día durmiendo esperando que las horas corrieran apresuradas y pudorosas en mi ausencia.

Oh shit... No pudieron.

Al despertar sólo había pasado una mísera hora. Me volvía a dormir y las horas volvían a quedarse paradas como si me jugaran una mala broma.

Con mis poderes de telepatía logré que mis padres se hartaran de estar acostados en la sombra fresca del árbol e irnos a casa.

El pensamiento de que él estaría en el parque asoleado y esperándome harto ya de calor, me atormentaba. Porque lo quiera o no, tengo remordimientos. Seré a veces una perra maldita, pero la consciencia y el remordimiento son otra cosa.

Llegamos al pueblo y lo primero que dije fue que me bajaran para verlo. ¿Alguna vez te has sentido enojada por algo que sabías que te haría enojar pero que después no te hizo enojar tanto y te hizo feliz? Así me sentí yo cuando lo abracé.

Fue una cosa maravillosa sentir de nuevo su aroma. Sus labios suaves en lo míos. Esa tranquilidad de estar en casa. Y esa agua antes revuelta es de nuevo calma y tranquila.

Si piensan que esto no cambia vidas, es que no han estado enamorados. O locos.

Cuando ya se hacía tarde y lo acompañé a la terminal me dijo: "¿entonces, que haremos?"

Le respondí, niños y los vendemos..